jueves, 13 de agosto de 2020

La reconstrucción personal.

Hola blog, soy yo de nuevo. Han pasado algunos meses desde mi última visita, ya sé que dije que sería más constante, pero la verdad es que no me he sentido muy bien en estos meses. Mis emociones y estado de ánimo parecen una ruleta rusa, hay días en los que estoy bien, en los que tengo la energía suficiente para hacer lo que tengo que hacer, que estoy alegre y siento que me puedo comer el mundo. 
Sin embargo hay otros días en los que verdaderamente no me siento con la energía de salir de la cama, solo quiero estar dormida o llorar, he tenido muchas ganas de llorar. 

Te pongo en contexto, los últimos 3 meses he estado fuera de casa y si te soy honesta ha sido muy difícil para mi ya que jamás había estado fuera de mi casa tanto tiempo, he tenido que cambiar mi rutina por completo. Sin embargo creo que la lejanía me ha servido mucho para pensar y darme cuenta que hay cosas en mi personalidad que no están bien, o mejor dicho, no son las correctas. Por esto mismo tome la decisión de cambiar, quiero ser más amable, quiero poder ayudar a la gente que quiero cuando lo necesiten, quiero ser un apoyo. En resumen, quiero estar rodeada de gente que me den paz y felicidad. 

La verdad estoy cansada de estar dentro de líos o problemas que no me corresponden o que en algunas ocasiones yo misma provoque por mi falta de tacto. Y es por eso mismo que quiero cambiar. 

Sé que no va a ser algo sencillo, porque al final como seres humanos si somos lo que somos es por alguna razón, pero soy fiel creyente de que si tienes el poder de cambiar algo en ti que no te gusta o no te trae nada bueno, lo cambies y ni siquiera por caer bien a los demás, simplemente por tu paz y salud mental. 

Por eso mismo decidí hacer un cambio en mi vida significativo, tanto físico como mental y no ha sido fácil porque últimamente nada me sale bien y tengo ese sentimiento constante de que me voy a quedar sola en esta vida. Ya sé que suena exagerado, pero en estos días no he dejado de pensar en eso.  Especialmente porque aunque no quiera admitirlo, soy esa persona a la que le importa lo que opinen o piensen las personas que son cercanas a mí o que me importan, y es por esa misma razón que me siento así

El hablarlo con mi psicóloga me ha traído cierta paz mental, pero la realidad de las cosas es que soy una persona depresiva y ansiosa que desafortunadamente no puede decidir en que momento sentirse bien o mal y en este momento no puedo darme el regalo de quedarme en cama todo el día y llorar, porque tengo una responsabilidad. 

Me gusta pensar que solo es un mal día y que poco a poco me voy a ir sintiendo mejor. Lamento que esta no haya sido una entrada muy alegre, pero prometo estar mejor la próxima vez y traerte noticias buenas, jaja y ya te voy a actualizar de lo que ha sucedido en todos estos años. 

Hasta la próxima :)





No hay comentarios:

Publicar un comentario